
Producto de esa emigración nacieron en las ciudades los conventillos y las cites, donde vivían agrupados y hacinados los cesantes llegados del norte.De todos modos, terminada la Primera Guerra Mundial, los ingleses consideraron necesario asegurar la venta de salitre para sus empresas, reuniéndose en un grupo para establecer un único comprador de salitre a Chile. Los productores chilenos respondieron de igual forma. Había comenzado la Crisis del Salitre.